Miles Romanus
miércoles, 3 de junio de 2009
De Romano exercitu
Miles Romanus
lunes, 4 de mayo de 2009
De rebus nostris nonnulla dicuntur...

In ephemeride quadam nostra in urbe cottidie in lucem edita, cui titulus La Crónica, apparuit modo symbola necnon percontatio ea, quam nunc vobis trado hoc uno consilio declarato, ut omnes intellegere et recognoscere valeatis nostram methodum illam Orbergianam, quam maxima cura intentioneque nostris in scholis persequimur ne dicam optimam, dicam saltem aptissimam ad Latinam linguam discendam docendamque esse videri.
Algo se cuenta sobre nosotros...
En el periódico publicado diariamemte en nuestra ciudad llamado La Crónica se publicó recientemente un artículo y entrevista, que ahora os presento con un único propósito, para que podáis entender y reconocer que el método Orberg, que procuramos seguir en nuestras clases, no vamos a decir que sea el mejor, pero sí al menos una metodología muy apropiada para aprender y enseñar la lengua latina.
¡Continuad por tanto, queridos alumnos y alumnas, utilizándolo e intentad hablar, dialogar y escribir en latín siempre que podáis!.
De vere nuperrime iam pervento
Heri, die nempe 21 mensis Martii, tandem aliquando ver ad nos pervenit. Quod non sine magno gaudio factum est, quia sive iuvenes sive provectae aetatis homines tantis talibusque frigoribus adhuc passis calorem necnon splendentem solem valde desiderabamus.
¡Ya está aquí la primavera!
Ayer, 21 de marzo, llegó finalmente la primavera. Lo cual es causa de gran alegría, pues tanto jóvenes como mayores, después de tantos y tan rigurosos fríos como hemos padecido, echábamos en falta el calor y el solecito.
La primavera, claro, es esa estación en la que, como es sabido, renace toda vida, y el amor afila tanto sus flechas, que donde quiera que se mire se ven flores, frutos y toda clase de abundancia y fecundidad.
¿Conocéis a aquel famoso pintor llamado Sandro Botticelli? Su obra titulada El nacimiento de la primavera es muy conocida y celebrada. Y ¿qué me decís de Igor Stravinsky? ¿Habéis oído alguna vez algo de su famosa obra La consagración de la primavera? Se trata de una importantísima creación, considerada justamente como el comienzo de una nueva forma de hacer música. Se interpretó por vez primera en París el año 1913, ¡y se produjo por parte de los espectadores tal escándalo y alboroto como no recuerda nadie antes ni después! ¿Por qué?, preguntará alguien: pues porque los oyentes, acostumbrados como estaban a los suaves acordes y melodías de Bach, Mozart y Chopin, no podían soportar de ninguna manera (al menos una parte importante de ellos) aquellas disonancias casi dodecafónicas.
Bueno, ¿qué? ¿Habéis oído alguna vez esta obra? Si no es así, ved y oid ahora estas imágenes que os propongo, y no dejéis de celebrar este nuevo tiempo hermosísimo: la primavera.